
Señor Jesucristo,
Hijo del Padre,
manda ah
ora tu Espíritu
sobre la tierra.
Haz que el Espíritu Santo habite
en el corazón de todos los pueblos,
para que sean preservados
de la corrupción, de las calamidades
y de la guerra.
Que la Señora de todos los Pueblos ,
la Santísima Virgen María,
sea nuestra Abogada.
Amén.