Categoría: Todas las Oraciones

Solemnidad de San José, esposo de la Santísima Virgen María

Primera lectura
2 Samuel 7, 4-5. 12-14. 16
En aquellos días, el Señor le habló al profeta Natán y le dijo: “Ve y dile a mi siervo David que el Señor le manda decir esto: ‘Cuando tus días se hayan cumplido y descanses para siempre con tus padres, engrandeceré a tu hijo, sangre de tu sangre, y consolidaré su reino.

Él me construirá una casa y yo consolidaré su trono para siempre. Yo seré para él un padre y él será para mí un hijo. Tu casa y tu reino permanecerán para siempre ante mí, y tu trono será estable eternamente’ ”.

Salmo Responsorial
Salmo 88, 2-3. 4-5. 27 y 29
R. (37) Su descendencia perdurará eternamente.
Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor
y daré a conocer que su fidelidad es eterna,
pues el Señor ha dicho: “Mi amor es para siempre
y mi lealtad, más firme que los cielos.
R. Su descendencia perdurará eternamente.
Un juramento hice a David, mi servidor,
una alianza pacté con mi elegido:
‘Consolidaré tu dinastía para siempre
y afianzaré tu trono eternamente’.
R. Su descendencia perdurará eternamente.
El me podrá decir: ‘Tú eres mi padre,
el Dios que me protege y que me salva’.
Yo jamás le retiraré mi amor
no volaré el juramento que le hice”.
R. Su descendencia perdurará eternamente.

Segunda lectura
Romanos 4, 13. 16-18. 22
Hermanos: La promesa que Dios hizo a Abraham y a sus descendientes, de que ellos heredarían el mundo, no dependía de la observancia de la ley, sino de la justificación obtenida mediante la fe.

En esta forma, por medio de la fe, que es gratuita, queda asegurada la promesa para todos sus descendientes, no sólo para aquellos que cumplen la ley, sino también para todos los que tienen la fe de Abraham. Entonces, él es padre de todos nosotros, como dice la Escritura: Te he constituido padre de todos los pueblos.

Así pues, Abraham es nuestro padre delante de aquel Dios en quien creyó y que da la vida a los muertos y llama a la existencia a las cosas que todavía no existen. Él, esperando contra toda esperanza, creyó que habría de ser padre de muchos pueblos, conforme a lo que Dios le había prometido: Así de numerosa será tu descendencia. Por eso, Dios le acreditó esta fe como justicia.

Aclamación antes del Evangelio
Salmo 83, 5
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Dichosos los que viven en tu casa;
siempre, Señor, te alabarán.
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.

Evangelio
Mateo 1, 16. 18-21. 24
Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo.

Cristo vino al mundo de la siguiente manera: Estando María, su madre, desposada con José y antes de que vivieran juntos, sucedió que ella, por obra del Espíritu Santo, estaba esperando un hijo. José, su esposo, que era hombre justo, no queriendo ponerla en evidencia, pensó dejarla en secreto.

Mientras pensaba en estas cosas, un ángel del Señor le dijo en sueños: “José, hijo de David, no dudes en recibir en tu casa a María, tu esposa, porque ella ha concebido por obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados”.

Cuando José despertó de aquel sueño, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor.

O bien:
Lucas 2, 41-51

Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén para las festividades de la Pascua. Cuando el niño cumplió doce años, fueron a la fiesta, según la costumbre. Pasados aquellos días, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que sus padres lo supieran. Creyendo que iba en la caravana, hicieron un día de camino; entonces lo buscaron, y al no encontrarlo, regresaron a Jerusalén en su busca.

Al tercer día lo encontraron en el templo, sentado en medio de los doctores, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que lo oían se admiraban de su inteligencia y de sus respuestas. Al verlo, sus padres se quedaron atónitos y su madre le dijo: “Hijo mío, ¿por qué te has portado así con nosotros? Tu padre y yo te hemos estado buscando llenos de angustia”. Él les respondió: “¿Por qué me andaban buscando? ¿No sabían que debo ocuparme en las cosas de mi Padre?” Ellos no entendieron la respuesta que les dio. Entonces volvió con ellos a Nazaret y siguió sujeto a su autoridad.

Oración para sanar la vista, Salmo 6 Salmo de David

Para el director del coro; con instrumentos de cuerda, sobre una lira de ocho cuerdas. Salmo de David. SEÑOR, no me reprendas en tu ira, ni me castigues en tu furor.
Ten piedad de mí, SEÑOR, pues languidezco; sáname, SEÑOR, porque mis huesos se estremecen.
Mi alma también está muy angustiada; y tú, oh SEÑOR, ¿hasta cuándo?
Vuélvete, SEÑOR, rescata mi alma; sálvame por tu misericordia.
Porque no hay en la muerte memoria de ti; en el Seol, ¿quién te dará gracias?
Cansado estoy de mis gemidos; todas las noches inundo de llanto mi lecho, con mis lágrimas riego mi cama.
Se consumen de sufrir mis ojos; han envejecido a causa de todos mis adversarios.
Apartaos de mí, todos los que hacéis iniquidad, porque el SEÑOR ha oído la voz de mi llanto.
El SEÑOR ha escuchado mi súplica; el SEÑOR recibe mi oración.
Todos mis enemigos serán avergonzados y se turbarán en gran manera; se volverán, y de repente serán avergonzados.

Oracion para La Sanacion Fisica y Espiritual, de Ravi Najman de Breslev

Salmo 16

Mictam de David. Protégeme, oh Dios, pues en ti me refugio.
Yo dije al SEÑOR: Tú eres mi Señor; ningún bien tengo fuera de ti.
En cuanto a los santos que están en la tierra, ellos son los nobles en quienes está toda mi delicia.
Se multiplicarán las aflicciones de aquellos que han corrido tras otro dios; no derramaré yo sus libaciones de sangre, ni sus nombres pronunciarán mis labios.
El SEÑOR es la porción de mi herencia y de mi copa; tú sustentas mi suerte.
Las cuerdas cayeron para mí en lugares agradables; en verdad mi herencia es hermosa para mí.
Bendeciré al SEÑOR que me aconseja; en verdad, en las noches mi corazón me instruye.
Al SEÑOR he puesto continuamente delante de mí; porque está a mi diestra, permaneceré firme.
Por tanto, mi corazón se alegra y mi alma se regocija; también mi carne morará segura,
pues tú no abandonarás mi alma en el Seol, ni permitirás a tu Santo ver corrupción.
Me darás a conocer la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo; en tu diestra, deleites para siempre.

 

Salmo 32

Salmo de David. Masquil. ¡Cuán bienaventurado es aquel cuya transgresión es perdonada, cuyo pecado es cubierto!
¡Cuán bienaventurado es el hombre a quien el SEÑOR no culpa de iniquidad, y en cuyo espíritu no hay engaño!
Mientras callé mi pecado, mi cuerpo se consumió con mi gemir durante todo el día.
Porque día y noche tu mano pesaba sobre mí; mi vitalidad se desvanecía con el calor del verano. (Selah)
Te manifesté mi pecado, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones al SEÑOR; y tú perdonaste la culpa de mi pecado. (Selah)
Por eso, que todo santo ore a ti en el tiempo en que puedas ser hallado; ciertamente, en la inundación de muchas aguas, no llegarán estas a él.
Tú eres mi escondedero; de la angustia me preservarás; con cánticos de liberación me rodearás. (Selah)
Yo te haré saber y te enseñaré el camino en que debes andar; te aconsejaré con mis ojos puestos en ti.
No seas como el caballo o como el mulo, que no tienen entendimiento; cuyos arreos incluyen brida y freno para sujetarlos, porque si no, no se acercan a ti.
Muchos son los dolores del impío, pero al que confía en el SEÑOR, la misericordia lo rodeará.
Alegraos en el SEÑOR y regocijaos, justos; dad voces de júbilo, todos los rectos de corazón.

 

Salmo 41

Para el director del coro. Salmo de David. Bienaventurado el que piensa en el pobre; en el día del mal el SEÑOR lo librará.
El SEÑOR lo protegerá y lo mantendrá con vida, y será bienaventurado sobre la tierra; y no lo entregarás a la voluntad de sus enemigos.
El SEÑOR lo sostendrá en su lecho de enfermo; en su enfermedad, restaurarás su salud.
Yo dije: Oh SEÑOR, ten piedad de mí; sana mi alma, porque contra ti he pecado.
Mis enemigos hablan mal contra mí, diciendo: ¿Cuándo morirá y perecerá su nombre?
Y si alguno viene a verme, habla falsedades; su corazón recoge iniquidad para sí; cuando sale fuera, lo publica.
Todos los que me odian murmuran a una contra mí; traman hacerme daño, diciendo:
Una cosa del demonio ha sido derramada sobre él, así que cuando se acueste, no volverá a levantarse.
Aun mi íntimo amigo en quien yo confiaba, el que de mi pan comía, contra mí ha levantado su calcañar.

 

Salmo 42

Para el director del coro. Masquil de los hijos de Coré. Como el ciervo anhela las corrientes de agua, así suspira por ti, oh Dios, el alma mía.
Mi alma tiene sed de Dios, del Dios viviente; ¿cuándo vendré y me presentaré delante de Dios?
Mis lágrimas han sido mi alimento de día y de noche, mientras me dicen todo el día: ¿Dónde está tu Dios?
Me acuerdo de estas cosas y derramo mi alma dentro de mí; de cómo iba yo con la multitud y la guiaba hasta la casa de Dios, con voz de alegría y de acción de gracias, con la muchedumbre en fiesta.
¿Por qué te abates, alma mía, y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios, pues he de alabarle otra vez por la salvación de su presencia.
Dios mío, mi alma está en mí deprimida; por eso me acuerdo de ti desde la tierra del Jordán, y desde las cumbres del Hermón, desde el monte Mizar.
Un abismo llama a otro abismo a la voz de tus cascadas; todas tus ondas y tus olas han pasado sobre mí.
De día mandará el SEÑOR su misericordia, y de noche su cántico estará conmigo; elevaré una oración al Dios de mi vida.
A Dios, mi roca, diré: ¿Por qué me has olvidado? ¿Por qué ando sombrío por la opresión del enemigo?
Como quien quebranta mis huesos, mis adversarios me afrentan, mientras me dicen todo el día: ¿Dónde está tu Dios?
¿Por qué te abates, alma mía, y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios, pues he de alabarle otra vez. ¡Él es la salvación de mi ser, y mi Dios!

 

Salmo 59

Para el director del coro; según tonada de No destruyas. Mictam de David, cuando Saúl envió hombres y vigilaron la casa para matarlo. Líbrame de mis enemigos, Dios mío; ponme a salvo en lo alto, lejos de los que se levantan contra mí.
Líbrame de los que hacen iniquidad, y sálvame de los hombres sanguinarios.
Porque, he aquí, han puesto emboscada contra mi vida; hombres feroces me atacan, pero no es por mi transgresión, ni por mi pecado, SEÑOR.
Sin culpa mía, corren y se preparan contra mí. Despierta para ayudarme, y mira.
Tú, SEÑOR, Dios de los ejércitos, Dios de Israel, despierta para castigar a todas las naciones; no tengas piedad de ningún inicuo traidor. (Selah)
Regresan al anochecer, aúllan como perros, y rondan por la ciudad.
He aquí, se jactan con su boca; espadas hay en sus labios, pues dicen: ¿Quién oye?
Mas tú, oh SEÑOR, te ríes de ellos; te burlas de todas las naciones.
A causa de su fuerza esperaré en ti, porque Dios es mi baluarte.
Mi Dios en su misericordia vendrá a mi encuentro; Dios me permitirá mirar victorioso sobre mis enemigos.
No los mates, para que mi pueblo no se olvide; dispérsalos con tu poder, y humíllalos, oh Señor, escudo nuestro.
Por el pecado de su boca y la palabra de sus labios, sean presos en su orgullo, y por las maldiciones y mentiras que profieren.
Acábalos en tu furor, acábalos, para que ya no existan; para que los hombres sepan que Dios gobierna en Jacob, hasta los confines de la tierra. (Selah)
Regresan al anochecer, aúllan como perros, y rondan por la ciudad;
merodean buscando qué devorar, y si no se sacian, gruñen.
Pero yo cantaré de tu poder; sí, gozoso cantaré por la mañana tu misericordia; porque tú has sido mi baluarte, y un refugio en el día de mi angustia.
Oh fortaleza mía, a ti cantaré alabanzas; porque mi baluarte es Dios, el Dios que me muestra misericordia.

 

Salmo 77

Para el director del coro; según Jedutún. Salmo de Asaf. Mi voz se eleva a Dios, y a Él clamaré; mi voz se eleva a Dios, y Él me oirá.
En el día de mi angustia busqué al Señor; en la noche mi mano se extendía sin cansarse; mi alma rehusaba ser consolada.
Me acuerdo de Dios, y me siento turbado; me lamento, y mi espíritu desmaya. (Selah)
Has mantenido abiertos mis párpados; estoy tan turbado que no puedo hablar.
He pensado en los días pasados, en los años antiguos.
De noche me acordaré de mi canción; en mi corazón meditaré; y mi espíritu inquiere.
¿Rechazará el Señor para siempre, y no mostrará más su favor?
¿Ha cesado para siempre su misericordia? ¿Ha terminado para siempre su promesa?
¿Ha olvidado Dios tener piedad, o ha retirado con su ira su compasión? (Selah)
Entonces dije: Este es mi dolor: que la diestra del Altísimo ha cambiado.
Me acordaré de las obras del SEÑOR; ciertamente me acordaré de tus maravillas antiguas.
Meditaré en toda tu obra, y reflexionaré en tus hechos.
Santo es, oh Dios, tu camino; ¿qué dios hay grande como nuestro Dios?
Tú eres el Dios que hace maravillas, has hecho conocer tu poder entre los pueblos.
Con tu brazo has redimido a tu pueblo, a los hijos de Jacob y de José. (Selah)
Las aguas te vieron, oh Dios, te vieron las aguas y temieron, los abismos también se estremecieron.
Derramaron aguas las nubes, tronaron los nubarrones, también tus saetas centellearon por doquier.
La voz de tu trueno estaba en el torbellino, los relámpagos iluminaron al mundo, la tierra se estremeció y tembló.
En el mar estaba tu camino, y tus sendas en las aguas inmensas, y no se conocieron tus huellas.
Como rebaño guiaste a tu pueblo por mano de Moisés y de Aarón.

 

Salmo 90

Oración de Moisés, hombre de Dios. Señor, tú has sido un refugio para nosotros de generación en generación.
Antes que los montes fueran engendrados, y nacieran la tierra y el mundo, desde la eternidad y hasta la eternidad, tú eres Dios.
Haces que el hombre vuelva a ser polvo, y dices: Volved, hijos de los hombres.
Porque mil años ante tus ojos son como el día de ayer que ya pasó, y como una vigilia de la noche.
Tú los has barrido como un torrente, son como un sueño; son como la hierba que por la mañana reverdece;
por la mañana florece y reverdece; al atardecer se marchita y se seca.
Porque hemos sido consumidos con tu ira, y por tu furor hemos sido conturbados.
Has puesto nuestras iniquidades delante de ti, nuestros pecados secretos a la luz de tu presencia.
Porque por tu furor han declinado todos nuestros días; acabamos nuestros años como un suspiro.
Los días de nuestra vida llegan a setenta años; y en caso de mayor vigor, a ochenta años. Con todo, su orgullo es solo trabajo y pesar, porque pronto pasa, y volamos.
¿Quién conoce el poder de tu ira, y tu furor conforme al temor que se te debe?
Enséñanos a contar de tal modo nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.
Vuelve, SEÑOR; ¿hasta cuándo? y compadécete de tus siervos.
Sácianos por la mañana con tu misericordia, y cantaremos con gozo y nos alegraremos todos nuestros días.
Alégranos conforme a los días que nos afligiste, y a los años en que vimos adversidad.
Manifiéstese tu obra a tus siervos, y tu majestad a sus hijos,
y sea la gracia del Señor nuestro Dios sobre nosotros. Confirma, pues, sobre nosotros la obra de nuestras manos; sí, la obra de nuestras manos confirma.

 

Salmo 105

Dad gracias al SEÑOR, invocad su nombre; dad a conocer sus obras entre los pueblos.
Cantadle, cantadle alabanzas; hablad de todas sus maravillas.
Gloriaos en su santo nombre; alégrese el corazón de los que buscan al SEÑOR.
Buscad al SEÑOR y su fortaleza; buscad su rostro continuamente.
Recordad las maravillas que Él ha hecho, sus prodigios y los juicios de su boca,
oh simiente de Abraham, su siervo, hijos de Jacob, sus escogidos.
Él es el SEÑOR nuestro Dios; sus juicios están en toda la tierra.
Para siempre se ha acordado de su pacto, de la palabra que ordenó a mil generaciones,
del pacto que hizo con Abraham, y de su juramento a Isaac.
También lo confirmó a Jacob por estatuto, a Israel como pacto eterno,
diciendo: A ti te daré la tierra de Canaán como porción de vuestra heredad.
Cuando eran pocos en número, muy pocos, y forasteros en ella,
y vagaban de nación en nación, y de un reino a otro pueblo,
Él no permitió que nadie los oprimiera, y por amor a ellos reprendió a reyes, diciendo:
No toquéis a mis ungidos, ni hagáis mal a mis profetas.
Y llamó al hambre sobre la tierra, quebró todo sustento de pan.
Envió a un hombre delante de ellos, a José, vendido como esclavo.
Con grillos afligieron sus pies, él mismo fue puesto en cadenas,
hasta que su predicción se cumplió; la palabra del SEÑOR lo puso a prueba.
El rey envió, y lo soltó, el soberano de los pueblos, lo puso en libertad.
Lo puso por señor de su casa, y administrador sobre todos sus bienes,
para que encarcelara a sus príncipes a voluntad suya, y a sus ancianos enseñara sabiduría.
También Israel entró en Egipto, así peregrinó Jacob en la tierra de Cam.
E hizo que su pueblo se multiplicara mucho, y los hizo más fuertes que sus adversarios.
Cambió el corazón de estos para que odiaran a su pueblo, para que obraran astutamente contra sus siervos.
Envió a Moisés su siervo, y a Aarón a quien había escogido.
Estos hicieron las maravillas de Dios entre ellos, y prodigios en la tierra de Cam.
Mandó tinieblas e hizo que se oscureciera, pero ellos no prestaron atención a sus palabras.
Convirtió sus aguas en sangre, e hizo morir sus peces.
Pululó su tierra de ranas hasta en las alcobas de sus reyes.
Él habló, y vinieron enjambres de moscas y mosquitos por todo su territorio.
Les dio granizo por lluvia, y llamas de fuego en su tierra.
Devastó también sus vides y sus higueras, y destrozó los árboles de sus territorios.
Él habló, y vinieron langostas, y orugas sin número;
que devoraron toda la vegetación de su país, y se comieron el fruto de su suelo.
También hirió de muerte a todo primogénito de su tierra; las primicias de todo su vigor.
Pero a ellos los sacó con plata y oro, y entre sus tribus no hubo quien tropezara.
Egipto se alegró cuando se fueron, porque su terror había caído sobre ellos.
Extendió una nube para cubrirlos, y fuego para iluminarlos de noche.
Pidieron, y les mandó codornices, y los sació de pan del cielo.
Abrió la roca, y brotaron las aguas; corrieron como un río en tierra seca.
Porque se acordó de su santa palabra dada a Abraham su siervo,
y sacó a su pueblo con alegría, y a sus escogidos con gritos de júbilo.
También les dio las tierras de las naciones, y poseyeron el fruto del trabajo de los pueblos,
a fin de que guardaran sus estatutos, y observaran sus leyes. ¡Aleluya!

 

Salmo 137

Junto a los ríos de Babilonia, nos sentábamos y llorábamos, al acordarnos de Sión.
Sobre los sauces en medio de ella colgamos nuestras arpas.
Pues allí los que nos habían llevado cautivos nos pedían canciones, y los que nos atormentaban nos pedían alegría, diciendo: Cantadnos alguno de los cánticos de Sión.
¿Cómo cantaremos la canción del SEÑOR en tierra extraña?
Si me olvido de ti, oh Jerusalén, pierda mi diestra su destreza.
Péguese mi lengua al paladar si no me acuerdo de ti, si no enaltezco a Jerusalén sobre mi supremo gozo.
Recuerda, oh SEÑOR, contra los hijos de Edom el día de Jerusalén, quienes dijeron: Arrasadla, arrasadla hasta sus cimientos.
Oh hija de Babilonia, la devastada, bienaventurado el que te devuelva el pago con que nos pagaste.
Bienaventurado será el que tome y estrelle tus pequeños contra la peña.

 

Salmo 150

¡Aleluya! Alabad a Dios en su santuario; alabadle en su majestuoso firmamento.
Alabadle por sus hechos poderosos; alabadle según la excelencia de su grandeza.
Alabadle con sonido de trompeta; alabadle con arpa y lira.
Alabadle con pandero y danza; alabadle con instrumentos de cuerda y flauta.
Alabadle con címbalos sonoros; alabadle con címbalos resonantes.
Todo lo que respira alabe al SEÑOR. ¡Aleluya!

Hechos de los apóstoles (16,22-34):

En  aquellos días, la plebe de Filipos se amotinó contra Pablo y Silas, y los magistrados ordenaron que les arrancaran y que los azotaran con varas; después de molerlos a palos, los metieron en la cárcel, encargando al carcelero que los vigilara bien; según la orden recibida, él los cogió, los metió en la mazmorra y les sujetó los pies en el cepo.
A eso de media noche, Pablo y Silas oraban cantando himnos a Dios. Los presos los escuchaban. De repente, vino un terremoto tan violento que temblaron los cimientos de la cárcel. Al momento se abrieron todas las puertas, y a todos se les soltaron las cadenas. El carcelero se despertó y, al ver las puertas de la cárcel de par en par, sacó la espada para suicidarse, imaginando que los presos se habían fugado. Pero Pablo lo llamó a gritos, diciendo:
«No te hagas daño alguno, que estamos todos aquí».
El carcelero pidió una lámpara, saltó dentro, y se echó temblando a los pies de Pablo y Silas; los sacó fuera y les preguntó:
«Señores, ¿qué tengo que hacer para salvarme?»
Le contestaron:
«Cree en el Señor Jesús y te salvarás tú y tu familia».
Y le explicaron la palabra del Señor, a él y a todos los de su casa.
A aquellas horas de la noche, el carcelero los tomó consigo, les lavó las heridas, y se bautizó en seguida con todos los suyos; los subió a su casa, les preparó la mesa, y celebraron una fiesta de familia por haber creído en Dios.

Palabra de Dios

Salmo
Sal 137,1-2a.2bc.3.7c-8

R/. Señor, tu derecha me salva

Te doy gracias, Señor, de todo corazón,
porque escuchaste las palabras de mi boca;
delante de los ángeles tañeré para ti;
me postraré hacia tu santuario. R/.

Daré gracias a tu nombre
por tu misericordia y tu lealtad.
Cuando te invoqué, me escuchaste,
acreciste el valor en mi alma. R/.

Tu derecha me salva.
El Señor completará sus favores conmigo.
Señor, tu misericordia es eterna,
no abandones la obra de tus manos. R/.

Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Juan (16,5-11):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Ahora me voy al que me envió, y ninguno de vosotros me pregunta: “¿Adónde vas?”. Sino que, por haberos dicho esto, la tristeza os ha llenado el corazón. Sin embargo, os digo es la verdad: os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito. En cambio, si me voy, os lo enviaré.
Y cuando venga, dejará convicto al mundo acerca de un pecado, de una justicia y de una condena. De un pecado, porque no creen en mí; de una justicia, porque me voy al Padre, y no me veréis; de una condena, porque el príncipe de este mundo está condenado».

Palabra del Señor

Gloria a Ti Señor Jesús!

Hechos de los apóstoles (15,7-21)

Primera lectura
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (15,7-21):

EN aquellos días, después de una larga discusión, se levantó Pedro y dijo a los apóstoles y a los presbíteros:
«Hermanos, vosotros sabéis que, desde los primeros días, Dios me escogió entre vosotros para que los gentiles oyeran de mi boca la palabra del Evangelio, y creyeran. Y Dios, que penetra los corazones, ha dado testimonio a favor de ellos dándoles el Espíritu Santo igual que a nosotros. No hizo distinción entre ellos y nosotros, pues ha purificado sus corazones con la fe. ¿Por qué, pues, ahora intentáis tentar a Dios, queriendo poner sobre el cuello de esos discípulos un yugo que ni nosotros ni nuestros padres hemos podido soportar? No; creemos que lo mismo ellos que nosotros nos salvamos por la gracia del Señor Jesús».
Toda la asamblea hizo silencio para escuchar a Bernabé y Pablo, que les contaron los signos y prodigios que Dios había hecho por medio de ellos entre los gentiles. Cuando terminaron de hablar, Santiago tomó la palabra y dijo:
«Escuchadme, hermanos: Simón ha contado cómo Dios por primera vez se ha dignado escoger para su nombre un pueblo de entre los gentiles. Con esto concuerdan las palabras de los profetas, como está escrito:
“Después de esto volveré
y levantaré de nuevo la choza caída de David;
levantaré sus ruinas y la pondré en pie,
para que los demás hombres busquen al Señor,
y todos los gentiles sobre los que ha sido invocado mi nombre:
lo dice el Señor, el que hace que esto sea conocido desde antiguo”.
Por eso, a mi parecer, no hay que molestar a los gentiles que se convierten a Dios; basta escribirles que se abstengan de la contaminación de los ídolos, de las uniones ilegítimas, de animales estrangulados y de la sangre. Porque desde tiempos antiguos Moisés tiene en cada ciudad quienes lo predican, ya que es leído cada sábado en las sinagogas».

Palabra de Dios

Salmo
Sal 95,1-2a.2b-3.10

R/. Contad las maravillas del Señor
a todas las naciones

Cantad al Señor un cántico nuevo,
cantad al Señor, toda la tierra;
cantad al Señor, bendecid su nombre. R/.

Proclamad día tras día su victoria.
Contad a los pueblos su gloria,
sus maravillas a todas las naciones. R/.

Decid a los pueblos: «El Señor es rey,
él afianzó el orbe, y no se moverá;
él gobierna a los pueblos rectamente». R/.

Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Juan (15,9-11):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor.
Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.
Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud».

Palabra del Señor

Coraza de San Patricio

Coraza de San Patricio, me envuelvo hoy día

y ato a mí una fuerza poderosa.

La invocación de la trinidad,

la fe en las tres personas,

la confesión de la unidad

del Creador de Universo.

Me envuelvo hoy día y ato a mí

la fuerza de Cristo, con su bautismo,

la fuerza de su crucifixión y entierro,

la fuerza de su resurrección y ascensión,

la fuerza de su vuelta

para el juicio de la eternidad.

Me envuelvo y ato a mí

la fuerza de los méritos de todos aquellos

que ya están unidos a Dios

para siempre en la eternidad.

Especialmente la fuerza

de los méritos de María Santísima,

San José, San Juan Bautista

y mis Santos Patronos.

Me envuelvo y ato a mí

la fuerza del Espíritu Santo

que fortaleció a los apóstoles en Pentecostés,

la fuerza del amor de los Querubines,

la obediencia de los Ángeles,

el servicio de los Arcángeles,

la esperanza de la resurrección para el premio,

las oraciones de los patriarcas,

las predicciones de los profetas,

las predicaciones de los apóstoles,

la fe de los mártires,

las buenas obras de los confesores.

Me envuelvo hoy en día y ato a mí

el poder del cielo,

la luz del sol,

el brillo de la luna,

el resplandor del fuego,

la velocidad del rayo,

la rapidez del viento,

la profundidad del mar,

la firmeza de la tierra,

la solidez de la roca.

Me envuelvo hoy en día y ato a mí

la fuerza de Dios para orientarme,

el poder de Dios para sostenerme,

la sabiduría de Dios para guiarme,

el ojo de Dios para prevenirme,

el oído de Dios para escucharme,

la palabra de Dios para apoyarme,

la mano de Dios para defenderme,

el camino de Dios para recibir mis pasos,

el escudo de Dios para protegerme,

los ejércitos de Dios para darme seguridad.

Contra las trampas de los demonios,

contra las tentaciones de los vicios,

contra las malas inclinaciones de la naturaleza.

Contra todos los que desean el mal

de palabra, obra y pensamiento,

de lejos y de cerca,

estando yo solo o en la multitud.

Convoco hoy día todas las fuerzas poderosas

que están entre mí y esos males

para oponerlas contra los encantamientos

de los falsos profetas,

contra las leyes negras del paganismo,

contra las leyes falsas de los herejes,

contra la astucia de la idolatría,

contra los conjuros de las brujas, brujos y magos,

contra todos los que me envidian

y planifican como destruirme,

contra la curiosidad que daña el cuerpo

y el alma del hombre.

Invoco a Cristo para que me defienda hoy

contra el veneno, el incendio, el ahogo, las heridas,

para que pueda alcanzar abundancia de premio.

Cristo conmigo,

Cristo delante de mí,

Cristo detrás de mí,

Cristo en mí,

Cristo sobre mí,

Cristo a mi derecha,

Cristo a mi Izquierda,

Cristo debajo de mí,

Cristo en la achura,

Cristo en la Longitud,

Cristo en la altura.

Invoco a Cristo para que este en el Corazón

de todo hombre que piense en mí,

Cristo en la boca de todos los que hablan de mí,

Cristo en todo ojo que me ve,

Cristo en todo oído que me escucha.

Me envuelvo hoy día y ato a mí una fuerza poderosa,

la invocación de la Trinidad,

la fe en las Tres Divinas Personas,

la confesión de la unidad del Creador del Universo.

Del señor es la salvación, el Señor es la fuerza de la salvación.

Cristo es la Salvación que nos libra de nuestros enemigos

y de la mano de todos los que nos odian

para servirle con santidad y justicia

en su presencia todos nuestros días, Amen.

Misterios de Luz(Jueves)

Misterios de Luz se rezan con devoción
los días Jueves.

 

La Señal de la Santa Cruz.

Se inicia con la señal de la Santa Cruz.

Por la señal de la Santa Cruz,

de nuestros enemigos

líbranos Señor, Dios Nuestro.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

Acto de Contrición.

Jesús mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy y me pesa de todo corazón porque con ellos he ofendido a un Diós tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar  y confío en vuestra infinita misericordia, me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna.  Amén.

 

Credo

Creo en Dios Padre Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo; Nació de Santa Virgen María;  padeció bajo el poder de Poncio Piolatos; Fue Crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; Al tercer día resucitó entre los muertos y ascendió a los cielos; Esta sentado  a la diestra de Dios Padre Todopoderoso desde ahí a de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.  Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los Santos, el perdón de los pecados, la resurección de los muertos y la vida eterna. Amén.

Gloria

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era el principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amen.

 

Los Misterios

Primer Misterio:  El bautismo de Jesús en el Río Jordán.

Padre Nuestro…

Dios te Salve María….   (10 veces)

 

Segundo Misterio: La autorevelación de Jesús en la Boda de Caná

Padre Nuestro…

Dios te Salve María….   (10 veces)

 

Tercer Misterio:  La proclamación del Reino del Señor.

Padre Nuestro…

Dios te Salve María….   (10 veces)

 

Cuarto Misterio: La Transfiguración de Jesús.

Padre Nuestro…

Dios te Salve María….   (10 veces)

 

Quinto Misterio:  La Institución de la Santa Eucaristía.

Padre Nuestro…

Dios te Salve María….   (10 veces)

 

El Padre Nuestro y Tres Avemarías de la siguiente forma:

Padre Nuestro que estas en los cielos….etc.

Dios te Salve, María, Hija de Dios Padre; Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

R/Santa María, Madre de Dios,  ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te Salve, María, Madre de Dios Hijo la mas sabia; Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

R/Santa María, Madre de Dios,  ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te Salve María, esposa de Dios templo del Espíritu Santo la mas amable; Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

R/Santa María, Madre de Dios,  ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

 

La Salve

Dios te salve,  Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti clamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María!.  Ruega por nosotros Santa Madre de Dios. Todos Responden: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.  Amén.

Letanias Laurentinas:

Señor, ten piedad
Cristo, ten piedad
Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.

Dios, Padre celestial,
ten piedad de nosotros.

Dios, Hijo, Redentor del mundo,
Dios, Espíritu Santo,
Santísima Trinidad, un solo Dios,

Santa María,
ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios,
Santa Virgen de las Vírgenes,
Madre de Cristo,
Madre de la Iglesia,
Madre de la divina gracia,
Madre purísima,
Madre castísima,
Madre siempre virgen,
Madre inmaculada,
Madre amable,
Madre admirable,
Madre del buen consejo,
Madre del Creador,
Madre del Salvador,
Madre de misericordia,
Virgen prudentísima,
Virgen digna de veneración,
Virgen digna de alabanza,
Virgen poderosa,
Virgen clemente,
Virgen fiel,
Espejo de justicia,
Trono de la sabiduría,
Causa de nuestra alegría,
Vaso espiritual,
Vaso digno de honor,
Vaso de insigne devoción,
Rosa mística,
Torre de David,
Torre de marfil,
Casa de oro,
Arca de la Alianza,
Puerta del cielo,
Estrella de la mañana,
Salud de los enfermos,
Refugio de los pecadores,
Consoladora de los afligidos,
Auxilio de los cristianos,
Reina de los Ángeles,
Reina de los Patriarcas,
Reina de los Profetas,
Reina de los Apóstoles,
Reina de los Mártires,
Reina de los Confesores,
Reina de las Vírgenes,
Reina de todos los Santos,
Reina concebida sin pecado original,
Reina asunta a los Cielos,
Reina del Santísimo Rosario,
Reina de la familia,
Reina de la paz.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
perdónanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
escúchanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
ten misericordia de nosotros.

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.

 

Oración Suplicante:

Te Suplicamos, ¡Oh Dios Omnipotente!, que asistáis con tu divino favor  a los que hemos rezado el rosario del la Virgen María, para que así contemplado estos sagrados misterios  en la vida, merezcamos recibir el fruto de ellos en el cielo.  Amen.

 

Bendición Final:

Dulce Madre  no te alejes, tu vista de mi no apartes, ven conmigo a todas partes y nunca solo me dejes ya que me proteges tanto como verdadera madre. Haz que me bendiga el Padre, El Hijo y El Espíritu Santo. Amen.

 

Intenciónes de Ofrecimento:

( aquí se hacen las oraciones de agradecimiento, alabanza y peticiónes que se tengan al Señor por nuestra familia, amigos y vecinos, por la intenciónes del santo padre y por la santa iglesia, etc).

Todo esto te lo pedimos en Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amen.

 

 

Misterios de Gloria(Miercoles y Domingos)

Misterios de Gloria se rezan con devoción
los Miércoles y Domingos.

 

La Señal de la Santa Cruz.

Se inicia con la señal de la Santa Cruz.

Por la señal de la Santa Cruz,

de nuestros enemigos

líbranos Señor, Dios Nuestro.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

Acto de Contrición.

Jesús mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy y me pesa de todo corazón porque con ellos he ofendido a un Diós tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar  y confío en vuestra infinita misericordia, me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna.  Amén.

 

Credo

Creo en Dios Padre Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo; Nació de Santa Virgen María;  padeció bajo el poder de Poncio Piolatos; Fue Crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; Al tercer día resucitó entre los muertos y ascendió a los cielos; Esta sentado  a la diestra de Dios Padre Todopoderoso desde ahí a de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.  Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los Santos, el perdón de los pecados, la resurección de los muertos y la vida eterna. Amén.

Gloria

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era el principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amen.

 

Los Misterios

Primer Misterio: La Resurrección de Jesús.

Padre Nuestro…

Dios te Salve María….   (10 veces)

 

Segundo Misterio: La Ascensión de Jesús a los cielos.

Padre Nuestro…

Dios te Salve María….   (10 veces)

 

Tercer Misterio: La venida del Espíritu Santo sobre Los Apóstoles.

Padre Nuestro…

Dios te Salve María….   (10 veces)

 

Cuarto Misterio:  La asunción de la Bienaventurada Virgen María.

Padre Nuestro…

Dios te Salve María….   (10 veces)

 

Quinto Misterio: La Coronación de la Virgen María.

Padre Nuestro…

Dios te Salve María….   (10 veces)

 

El Padre Nuestro y Tres Avemarías de la siguiente forma:

Padre Nuestro que estas en los cielos….etc.

Dios te Salve, María, Hija de Dios Padre; Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

R/Santa María, Madre de Dios,  ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te Salve, María, Madre de Dios Hijo la mas sabia; Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

R/Santa María, Madre de Dios,  ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te Salve María, esposa de Dios templo del Espíritu Santo la mas amable; Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

R/Santa María, Madre de Dios,  ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

 

La Salve

Dios te salve,  Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti clamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María!.  Ruega por nosotros Santa Madre de Dios. Todos Responden: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.  Amén.

Letanias Laurentinas:

Señor, ten piedad
Cristo, ten piedad
Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.

Dios, Padre celestial,
ten piedad de nosotros.

Dios, Hijo, Redentor del mundo,
Dios, Espíritu Santo,
Santísima Trinidad, un solo Dios,

Santa María,
ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios,
Santa Virgen de las Vírgenes,
Madre de Cristo,
Madre de la Iglesia,
Madre de la divina gracia,
Madre purísima,
Madre castísima,
Madre siempre virgen,
Madre inmaculada,
Madre amable,
Madre admirable,
Madre del buen consejo,
Madre del Creador,
Madre del Salvador,
Madre de misericordia,
Virgen prudentísima,
Virgen digna de veneración,
Virgen digna de alabanza,
Virgen poderosa,
Virgen clemente,
Virgen fiel,
Espejo de justicia,
Trono de la sabiduría,
Causa de nuestra alegría,
Vaso espiritual,
Vaso digno de honor,
Vaso de insigne devoción,
Rosa mística,
Torre de David,
Torre de marfil,
Casa de oro,
Arca de la Alianza,
Puerta del cielo,
Estrella de la mañana,
Salud de los enfermos,
Refugio de los pecadores,
Consoladora de los afligidos,
Auxilio de los cristianos,
Reina de los Ángeles,
Reina de los Patriarcas,
Reina de los Profetas,
Reina de los Apóstoles,
Reina de los Mártires,
Reina de los Confesores,
Reina de las Vírgenes,
Reina de todos los Santos,
Reina concebida sin pecado original,
Reina asunta a los Cielos,
Reina del Santísimo Rosario,
Reina de la familia,
Reina de la paz.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
perdónanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
escúchanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
ten misericordia de nosotros.

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.

 

Oración Suplicante:

Te Suplicamos, ¡Oh Dios Omnipotente!, que asistáis con tu divino favor  a los que hemos rezado el rosario del la Virgen María, para que así contemplado estos sagrados misterios  en la vida, merezcamos recibir el fruto de ellos en el cielo.  Amen.

 

Bendición Final:

Dulce Madre  no te alejes, tu vista de mi no apartes, ven conmigo a todas partes y nunca solo me dejes ya que me proteges tanto como verdadera madre. Haz que me bendiga el Padre, El Hijo y El Espíritu Santo. Amen.

 

Intenciónes de Ofrecimento:

( aquí se hacen las oraciones de agradecimiento, alabanza y peticiónes que se tengan al Señor por nuestra familia, amigos y vecinos, por la intenciónes del santo padre y por la santa iglesia, etc).

Todo esto te lo pedimos en Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amen.

Misterios de Dolor: Martes y Viernes

Misterios de Dolor se rezan con devoción
los días Martes y Viernes.

 

La Señal de la Santa Cruz.

Se inicia con la señal de la Santa Cruz.

Por la señal de la Santa Cruz,

de nuestros enemigos

líbranos Señor, Dios Nuestro.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

Acto de Contrición.

Jesús mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy y me pesa de todo corazón porque con ellos he ofendido a un Diós tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar  y confío en vuestra infinita misericordia, me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna.  Amén.

 

Credo

Creo en Dios Padre Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo; Nació de Santa Virgen María;  padeció bajo el poder de Poncio Piolatos; Fue Crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; Al tercer día resucitó entre los muertos y ascendió a los cielos; Esta sentado  a la diestra de Dios Padre Todopoderoso desde ahí a de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.  Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los Santos, el perdón de los pecados, la resurección de los muertos y la vida eterna. Amén.

 

EL Gloria

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era el principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amen.

Los Misterios

Primer Misterio:  La oración de Jesús en el Huerto de los Olivos

Lucas 22,44-45:  Y le vino, un sudor como de gotas de sangre que chorreaba hasta el. Y levantántdose  de la oración y viniendo a sus discípulos, les halló dormidos por causa de la tristeza.

Padre Nuestro…

Dios te Salve María….   (10 veces)

 

Segundo Misterio:  La flagelación de Jesus atado a la columna.

Marcos 15,15:  Pilato quiso dar satisfacción al pueblo: dejo, pues, en libertad a Barrabás y sentenció a muerte a Jesús. Lo hizo azotar y después lo entrego para que fuera crucificado.

Padre Nuestro…

Dios te Salve María….   (10 veces).

 

Tercer Misterio:  La Coronación de Espinas.

Mateo 27,28-29:  Y le cubrieron con un manto de grana. Y entretejiendo una corona de espinas, se la pusieron sobre la cabeza, y una caña por cetro en su mano derecha.

Padre Nuestro…

Dios te Salve María….   (10 veces)

 

Cuarto Misterio:  Jesús con la cruz a cuestas.

Juan 19,17:  Y llenado EL mismo a cuestas su cruz, fue caminando hacia el sitio llamado el Calvario, u osario y en hebreo Gólgota.

Padre Nuestro…

Dios te Salve María….   (10 veces)

 

Quinto Misterio:  La crucifixión y muerte de Nuestro Señor Jesucristo.

Lucas 23,46: Entonces  Jesús clamando con una voz muy grande dijo: Padre mio en tus manos encomiendo mi espíritu. Y diciendo esto expiro.

Padre Nuestro…

Dios te Salve María….   (10 veces)

 

El Padre Nuestro y Tres Avemarías de la siguiente forma:

Padre Nuestro que estas en los cielos….etc.

Dios te Salve, María, Hija de Dios Padre; Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

R/Santa María, Madre de Dios,  ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te Salve, María, Madre de Dios Hijo la mas sabia; Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

R/Santa María, Madre de Dios,  ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te Salve María, esposa de Dios templo del Espíritu Santo la mas amable; Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

R/Santa María, Madre de Dios,  ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

 

La Salve

Dios te salve,  Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti clamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María!.  Ruega por nosotros Santa Madre de Dios. Todos Responden: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.  Amén.

Letanias Laurentinas:

Señor, ten piedad
Cristo, ten piedad
Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.

Dios, Padre celestial,
ten piedad de nosotros.

Dios, Hijo, Redentor del mundo,
Dios, Espíritu Santo,
Santísima Trinidad, un solo Dios,

Santa María,
ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios,
Santa Virgen de las Vírgenes,
Madre de Cristo,
Madre de la Iglesia,
Madre de la divina gracia,
Madre purísima,
Madre castísima,
Madre siempre virgen,
Madre inmaculada,
Madre amable,
Madre admirable,
Madre del buen consejo,
Madre del Creador,
Madre del Salvador,
Madre de misericordia,
Virgen prudentísima,
Virgen digna de veneración,
Virgen digna de alabanza,
Virgen poderosa,
Virgen clemente,
Virgen fiel,
Espejo de justicia,
Trono de la sabiduría,
Causa de nuestra alegría,
Vaso espiritual,
Vaso digno de honor,
Vaso de insigne devoción,
Rosa mística,
Torre de David,
Torre de marfil,
Casa de oro,
Arca de la Alianza,
Puerta del cielo,
Estrella de la mañana,
Salud de los enfermos,
Refugio de los pecadores,
Consoladora de los afligidos,
Auxilio de los cristianos,
Reina de los Ángeles,
Reina de los Patriarcas,
Reina de los Profetas,
Reina de los Apóstoles,
Reina de los Mártires,
Reina de los Confesores,
Reina de las Vírgenes,
Reina de todos los Santos,
Reina concebida sin pecado original,
Reina asunta a los Cielos,
Reina del Santísimo Rosario,
Reina de la familia,
Reina de la paz.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
perdónanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
escúchanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
ten misericordia de nosotros.

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.

 

Oración Suplicante:

Te Suplicamos, ¡Oh Dios Omnipotente!, que asistáis con tu divino favor  a los que hemos rezado el rosario del la Virgen María, para que así contemplado estos sagrados misterios  en la vida, merezcamos recibir el fruto de ellos en el cielo.  Amen.

 

Bendición Final:

Dulce Madre  no te alejes, tu vista de mi no apartes, ven conmigo a todas partes y nunca solo me dejes ya que me proteges tanto como verdadera madre. Haz que me bendiga el Padre, El Hijo y El Espíritu Santo. Amen.

 

Intenciónes de Ofrecimento:

( aquí se hacen las oraciones de agradecimiento, alabanza y peticiones que se tengan al Señor por nuestra familia, amigos y vecinos, por la intenciones del santo padre y por la santa iglesia, etc).

Todo esto te lo pedimos en Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amen.

 

 

Bendita Sea tu Pureza

Virgen Maria

Bendita sea tu pureza

y eternamente lo sea,

pus solo un dios se recrea

en tan grandiosa belleza.

A ti celestial princesa,

virgen  sagrada María,

yo te ofrezco en este día

alma, vida y corazón.

Míranos con compasión

No nos dejes madre mía.

y danos tu santa bendición

que la recibimos

En el nombre del Padre,

del Hijo, y del Espíritu Santo

Amen.

 

Misterios de Gozo (Lunes y Sábado)

Misterios de Gozo  se rezan con devoción
los días Lunes y Sábados.

La Señal de la Santa Cruz.

Se inicia con la señal de la Santa Cruz.

Por la señal de la Santa Cruz,

de nuestros enemigos

líbranos Señor, Dios Nuestro.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

Acto de Contrición.

Jesús mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy y me pesa de todo corazón porque con ellos he ofendido a un Diós tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar  y confío en vuestra infinita misericordia, me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna.  Amén.

 

Credo

Creo en Dios Padre Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo; Nació de Santa Virgen María;  padeció bajo el poder de Poncio Piolatos; Fue Crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; Al tercer día resucitó entre los muertos y ascendió a los cielos; Esta sentado  a la diestra de Dios Padre Todopoderoso desde ahí a de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.  Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los Santos, el perdón de los pecados, la resurección de los muertos y la vida eterna. Amén.

Gloria

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era el principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amen.

 

Primer Misterio:  La encarnación del Hijo de Dios.

La Anunciacion del Nacimiento de Jesus por El Arcangel GaSan Lucas 1, 38: He aqui la esclava del Señor, hágase en mi según tu palabra.

 

Padre Nuestro…

Dios te Salve Maria….   (10 veces)

 

 

Segundo Misterio:  La Visita de María  a Santa Isabel.

La Visita de Maria a su prima IsabelSan Lucas: 1, 41-42:  E Isabel se sintio llena del Espiritu Santo, y exclamo en alta voz,
dijo a María: ¡Bendita tú entre todas las mujeres, y bendito sea el fruto de tu vientre!.

Padre Nuestro…

Dios te Salve Maria….   (10 veces)

 

Tercer Misterio:  El nacimiento de Jesús en el Portal de Belén.

Nacimiento de Jesus en Belén - Adoración de los Pastores San Lucas 2,7: Y dió a luz  a su hijo primogenito y le envolvió en pañales,
y le recosto en un pesebre, por que no hubo lugar para ellos en el mesón.

Padre Nuestro…

Dios te Salve Maria….   (10 veces)

 

 

Cuarto Misterio:  La presentación de Niño Jesús en el Templo.

Presentación de Jesús en el TemploSan Lucas 2, 22-23: Cumplido asimismo el tiempo de purificación de la madre, según la ley de Moisés, llevaron al niño a Jerusalen, para
presentarle al Señor.

Padre Nuestro…

Dios te Salve Maria….   (10 veces)

 

Quinto Misterio:  El niño Jesús es perdido y hallado en el templo.

Niño Jesus es Perdido y Hallado en el TemploSan lucas 2, 46:  Y al cabo de tres días de haberle perdido le hallaron en el  templo, sentado en medio de los doctores,  quienes escuchaba y preguntaba.

Padre Nuestro…

Dios te Salve Maria….   (10 veces)

 

El Padre Nuestro y Tres Avemarías de la siguiente forma:

Padre Nuestro que estas en los cielos….etc.

Dios te Salve, María, Hija de Dios Padre; Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

R/Santa María, Madre de Dios,  ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te Salve, María, Madre de Dios Hijo la mas sabia; Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

R/Santa María, Madre de Dios,  ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te Salve María, esposa de Dios templo del Espíritu Santo la mas amable; Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

R/Santa María, Madre de Dios,  ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

 

La Salve

Dios te salve,  Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti clamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María!.  Ruega por nosotros Santa Madre de Dios. Todos Responden: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.  Amén.

Letanias Laurentinas:

Señor, ten piedad
Cristo, ten piedad
Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.

Dios, Padre celestial,
ten piedad de nosotros.

Dios, Hijo, Redentor del mundo,
Dios, Espíritu Santo,
Santísima Trinidad, un solo Dios,

Santa María,
ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios,
Santa Virgen de las Vírgenes,
Madre de Cristo,
Madre de la Iglesia,
Madre de la divina gracia,
Madre purísima,
Madre castísima,
Madre siempre virgen,
Madre inmaculada,
Madre amable,
Madre admirable,
Madre del buen consejo,
Madre del Creador,
Madre del Salvador,
Madre de misericordia,
Virgen prudentísima,
Virgen digna de veneración,
Virgen digna de alabanza,
Virgen poderosa,
Virgen clemente,
Virgen fiel,
Espejo de justicia,
Trono de la sabiduría,
Causa de nuestra alegría,
Vaso espiritual,
Vaso digno de honor,
Vaso de insigne devoción,
Rosa mística,
Torre de David,
Torre de marfil,
Casa de oro,
Arca de la Alianza,
Puerta del cielo,
Estrella de la mañana,
Salud de los enfermos,
Refugio de los pecadores,
Consoladora de los afligidos,
Auxilio de los cristianos,
Reina de los Ángeles,
Reina de los Patriarcas,
Reina de los Profetas,
Reina de los Apóstoles,
Reina de los Mártires,
Reina de los Confesores,
Reina de las Vírgenes,
Reina de todos los Santos,
Reina concebida sin pecado original,
Reina asunta a los Cielos,
Reina del Santísimo Rosario,
Reina de la familia,
Reina de la paz.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
perdónanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
escúchanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
ten misericordia de nosotros.

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.

 

Oración Suplicante:

Te Suplicamos, ¡Oh Dios Omnipotente!, que asistáis con tu divino favor  a los que hemos rezado el rosario del la Virgen María, para que así contemplado estos sagrados misterios  en la vida, merezcamos recibir el fruto de ellos en el cielo.  Amen.

 

Bendición Final:

Dulce Madre  no te alejes, tu vista de mi no apartes, ven conmigo a todas partes y nunca solo me dejes ya que me proteges tanto como verdadera madre. Haz que me bendiga el Padre, El Hijo y El Espíritu Santo. Amen.

 

Intenciónes de Ofrecimento:

( aquí se hacen las oraciones de agradecimiento, alabanza y peticiones que se tengan al Señor por nuestra familia, amigos y vecinos, por la intenciones del santo padre y por la santa iglesia, etc).

Todo esto te lo pedimos en Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amen.

Oración a la Santísima Virgen del Carmen

SÚPLICAS PARA TIEMPOS DIFÍCILES

Tengo mil dificultades: ayúdame.

De los enemigos del alma: sálvame.

En los desaciertos: ilumíname.

En mis dudas y penas: confórtame.

En mis soledades: acompáñame.

En mis enfermedades: fortaléceme.

Cuando me desprecien: anímame.

En las tentaciones: defiéndeme.

En las horas difíciles: consuélame.

Con tu corazón Maternal: ámame.

Con tu inmenso poder: protégeme.

Y en tus brazos al expirar: recíbeme.

Amén.

Rezar tres veces el Ave María.

Ofrecimiento del Día

Señor Jesús,

por el Corazón Inmaculado de María,

Madre nuestra,

me consagro a tu Corazón y contigo al Padre,

mediante el Espíritu Santo,

en tu Santo Sacrificio del Altar,

con mi oración y mi trabajo,

sufrimientos y alegrías de hoy,

en reparación por nuestros pecados.

Y para que venga a nosotros tu reino.

Te pido en especial por el Papa y las intenciones que ha confiado este mes al Apostolado de la Oración.


Amén.

Alma de Cristo

Alma de Cristo, santificante.

Cuerpo de Cristo, sálvame.

Sangre de Cristo, embriágame.

Agua del costado de Cristo, lávame.

Pasión de Cristo, confórtame.

¡Oh, buen Jesús!, óyeme.

Dentro de tus llagas, escóndeme.

No permitas que me aparte de Ti.

Del maligno enemigo, defiéndeme.

En la hora de mi muerte, llámame.

Y mándame ir a Ti.

Para que con tus santos te alabe.

Por los siglos de los siglos.

Amén

Letanía a San Antonio por Cosas Perdídas

Nuestra salud.
R. San Antonio, ruega por nosotros.
Nuestra paz y sosiego.
R. San Antonio, ruega por nosotros.
Nuestra casa.
R. San Antonio, ruega por nosotros.
Nuestra seguridad financiera.
R. San Antonio, ruega por nosotros.
A un ser querido.
R. San Antonio, ruega por nosotros.
La esperanza.
R. San Antonio, ruega por nosotros.
Nuestros sueños.
R. San Antonio, ruega por nosotros.
Nuestro talento.
R. San Antonio, ruega por nosotros.
Nuestro celo inicial.
R. San Antonio, ruega por nosotros.
Nuestra templanza.
R. San Antonio, ruega por nosotros.
Nuestra fe.
R. San Antonio, ruega por nosotros.
Nuestra dignidad.
R. San Antonio, ruega por nosotros.
Nuestra perspectiva.
R. San Antonio, ruega por nosotros.
Nuestra inocencia.
R. San Antonio, ruega por nosotros.
Nuestra libertad.
R. San Antonio, ruega por nosotros.
La paz en nuestras familia.
R. San Antonio, ruega por nosotros.
La paz en nuestra sociedad.
R. San Antonio, ruega por nosotros.
Nuestra confianza en otros.
R. San Antonio, ruega por nosotros.
Nuestra virtud.
R. San Antonio, ruega por nosotros.
Nuestro hogar.
R. San Antonio, ruega por nosotros.
(Mencione aquí su pérdida personal)
R. San Antonio, ruega por nosotros.

Cordero de Dios que quitas el pecado
del mundo.
R. Ten piedad de nosotros.

Oración final:

Dios,  todo Amor y Bondad, que nos has dado a San Antonio como santo patrono de las cosas perdidas, suplicamos por medio de este glorioso intercesor Tu misericordia. Escucha su voz cuando clame a Ti a favor nuestro y,  concédenos aquello que nos ayude a crecer en Tu amor.

Amén.

Oración a San Miguel Arcángel

San Miguel Arcángel,oraciones de proteccion

defiéndenos en la batalla.

Sé nuestro amparo

contra las perversidad y asechanzas

del demonio.

Reprímale Dios, pedimos suplicantes,

y tu príncipe de la milicia celestial

arroja al infierno con el divino poder

a Satanás y a los otros espíritus malignos

que andan dispersos por el mundo

para la perdición de las almas.

Amén.

Acto de Contricción

¡Señor mío, Jesucristo!
Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío;
por ser Vos quien sois,
Bondad infinita,
y porque os amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón de haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme
con las penas del infierno.
Ayudado de vuestra divina gracia
propongo firmemente nunca más pecar,
confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta.
Amén.