Novena a la Virgen de Guadalupe

La Novena a la Virgen de Guadalupe es una oración popular en la Iglesia Católica que se realiza durante nueve días previos a la fiesta de la Virgen de Guadalupe, que se celebra el 12 de diciembre en México y otros países de América Latina. Pero, ¿cómo surgió esta devoción y por qué se ha extendido por todo el mundo?

La historia de la aparición de la Virgen de Guadalupe en México en 1531 es bien conocida. Según la tradición, la Virgen se apareció a un indígena llamado Juan Diego en el cerro del Tepeyac, cerca de la ciudad de México. La Virgen le pidió que construyera un templo en su honor en el mismo lugar de la aparición, y como prueba de su mensaje, le entregó una imagen de sí misma impresa en una tilma, que se conserva en la Basílica de Guadalupe en la Ciudad de México.

Pero fue en el siglo XVIII cuando se empezó a celebrar la fiesta de la Virgen de Guadalupe de forma oficial en México, y a partir de entonces surgieron diversas formas de devoción a la Virgen, entre ellas la Novena. La Novena es una oración que se realiza durante nueve días consecutivos para pedir por una intención particular, en este caso, la intercesión de la Virgen de Guadalupe.

La Novena a la Virgen de Guadalupe se popularizó en México durante el siglo XIX y principios del XX, gracias en parte a la labor misionera de los franciscanos y a la creciente devoción popular a la Virgen de Guadalupe como patrona de México y de América Latina. La Novena se convirtió en una forma de expresión de la fe y de la identidad nacional y cultural de los mexicanos, y se difundió a otros países de América Latina y a otras partes del mundo donde hay comunidades de fieles de origen latinoamericano.

Hoy en día, la Novena a la Virgen de Guadalupe se realiza en muchas iglesias y hogares católicos de todo el mundo, y es una forma de unión y solidaridad entre los fieles, que comparten su amor y su devoción por la Virgen morena. La Novena es una oportunidad para pedir por la paz, la justicia, la unidad y la conversión, y para agradecer por los favores recibidos.

La Novena a la Virgen de Guadalupe es una expresión de la fe y la devoción popular a la Virgen morena, que se ha extendido por todo el mundo gracias a la labor misionera de los franciscanos y a la creciente devoción de los fieles de origen latinoamericano. La Novena es una forma de unión y solidaridad entre los fieles, y una oportunidad para pedir y agradecer por los favores recibidos de la Virgen de Guadalupe.

El Papa viajero que conquistó al mundo!

Karol Józef Wojtyła, conocido como Juan Pablo II, fue el 264º Papa de la Iglesia Católica, nacido en Wadowice, Polonia, el 18 de mayo de 1920. Fue el segundo de dos hijos y su madre falleció cuando él tenía tan solo 9 años. Durante la Segunda Guerra Mundial, trabajó en una cantera y en una fábrica química mientras estudiaba en secreto para el sacerdocio. Fue ordenado sacerdote en 1946 y nombrado obispo de Cracovia en 1958, donde se destacó por su labor pastoral y por su apoyo a los derechos humanos.

En 1978, tras la muerte del Papa Pablo VI, fue elegido Papa en el segundo día de cónclave, convirtiéndose en el primer Papa no italiano en más de 450 años. Juan Pablo II fue un Papa muy activo, que viajó por todo el mundo y se convirtió en una figura muy popular en la Iglesia Católica y fuera de ella. Entre sus logros destacan su contribución a la caída del comunismo en Europa del Este, su compromiso con la justicia social y los derechos humanos, su defensa de la vida desde la concepción hasta la muerte natural y su lucha contra la violencia y el terrorismo.

Durante su papado, Juan Pablo II escribió numerosas encíclicas, cartas y libros, en los que abordó temas como la familia, la moral, la sexualidad, la política, la ecología y la cultura. Entre sus obras escritas más destacadas se encuentran:

  • «Redemptor Hominis» (1979)
  • «Laborem Exercens» (1981)
  • «Familiaris Consortio» (1981)
  • «Sollicitudo Rei Socialis» (1987)
  • «Mulieris Dignitatem» (1988)
  • «Centesimus Annus» (1991)
  • «Veritatis Splendor» (1993)
  • «Evangelium Vitae» (1995)
  • «Fides et Ratio» (1998)
  • «Ecclesia de Eucharistia» (2003)

Juan Pablo II falleció el 2 de abril de 2005, tras haber servido como Papa durante 27 años. Fue beatificado por su sucesor, el Papa Benedicto XVI, en 2011, y canonizado por el Papa Francisco en 2014. Es recordado como uno de los líderes más influyentes del siglo XX y como un defensor apasionado de la fe, la libertad y la dignidad humana.

Lectura de los Hechos de los Aposotoles 14 versiculos 5 al 18 y salmo 113

Primera lectura
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (14,5-18):

En aquellos días, cuando en Iconio se produjeron conatos de violencia de parte de los gentiles y de los judíos, con sus autoridades, para maltratar a Pablo y a Bernabé y apedrearlos; al darse cuenta de la situación, huyeron a las ciudades de Licaonia, a Listra y Derbe y alrededores, donde se pusieron a predicar el Evangelio.
Había en Listra, sentado, un hombre impedido de pies; cojo desde el seno de su madre, nunca había podido andar. Estaba escuchando las palabras de Pablo, y este, fijando en él la vista y viendo que tenía una fe capaz de obtener la salud, le dijo en voz alta:
«Levántate, ponte derecho sobre tus pies».
El hombre dio un salto y echó a andar. Al ver lo que Pablo había hecho, el gentío exclamó en la lengua de Licaonia:
«Los dioses en figura de hombres han bajado a visitarnos».
A Bernabé lo llamaban Zeus, y a Pablo, Hermes, porque se encargaba de hablar. El sacerdote del templo de Zeus que estaba a la entrada de la ciudad trajo a las puertas toros y guirnaldas y, con la gente, quería ofrecerles un sacrificio.
Al oírlo los apóstoles Bernabé y Pablo, se rasgaron el manto e irrumpieron por medio del gentío, gritando y diciendo:
«Hombres, ¿qué hacéis? También nosotros somos humanos de vuestra misma condición; os anunciamos esta Buena Noticia: que dejéis los ídolos vanos y os convirtáis al Dios vivo “que hizo el cielo, la tierra y el mar y todo lo que contienen”. En las generaciones pasadas, permitió que cada pueblo anduviera su camino; aunque no ha dejado de dar testimonio de sí mismo con sus beneficios, mandándoos desde el cielo la lluvia y las cosechas a sus tiempos, dándoos comida y alegría en abundancia».
Con estas palabras, a dura penas disuadieron al gentío de que les ofrecieran un sacrificio.

Palabra De Dios

Salmo
Sal 113B,1-2.3-4.15-16

R/. No a nosotros, Señor, no a nosotros,
sino a tu nombre da la gloria

No a nosotros, Señor, no a nosotros,
sino a tu nombre da la gloria,
por tu bondad, por tu lealtad.
¿Por qué han de decir las naciones:
«Dónde está su Dios»? R/.

Nuestro Dios está en el cielo,
lo que quiere lo hace.
Sus ídolos, en cambio, son plata y oro,
hechura de manos humanas. R/.

Benditos seáis del Señor,
que hizo el cielo y la tierra.
El cielo pertenece al Señor,
la tierra se la ha dado a los hombres. R/.

Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Juan (14,21-26):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«El que acepta mis mandamientos y los guarda, ese me ama; al que me ama será amado mi Padre, y yo también lo amaré y me manifestaré a él».
Le dijo Judas, no el Iscariote:
«Señor, ¿qué ha sucedido para que te reveles a nosotros y no al mundo?»
Respondió Jesús y le dijo:
«El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él.
El que no me ama no guardará mis palabras. Y la palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió.
Os he hablado de esto ahora que estoy a vuestro lado, pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho».

Palabra del Señor

Gloria a Ti Señor Jesús!

Hechos de los apóstoles (13,44-52)

Primera lectura
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (13,44-52):

EL sábado siguiente, casi toda la ciudad acudió a oír la palabra del Señor. Al ver el gentío, los judíos se llenaron de envidia y respondían con blasfemias a las palabras de Pablo. Entonces Pablo y Bernabé dijeron con toda valentía:
«Teníamos que anunciaros primero a vosotros la palabra de Dios; pero como la rechazáis y no os consideráis dignos de la vida eterna, sabed que nos dedicamos a los gentiles. Así nos lo ha mandado el Señor: “Yo te he puesto como luz de los gentiles, para que lleves la salvación hasta el confín de la tierra”».
Cuando los gentiles oyeron esto, se alegraron y alababan la palabra del Señor; y creyeron los que estaban destinados a la vida eterna.
La palabra del Señor se iba difundiendo por toda la región. Pero los judíos incitaron a las señoras distinguidas, adoradoras de Dios, y a los principales de la ciudad, provocaron una persecución contra Pablo y Bernabé y los expulsaron de su territorio.
Estos sacudieron el polvo de los pies contra ellos y se fueron a Iconio. Los discípulos, por su parte, quedaban llenos de alegría y de Espíritu Santo.

Palabra De Dios

Salmo
Sal 97,1-2ab.2cd.3ab.3cd-4

R/. Los confines de la tierra han contemplado
la victoria de nuestro Dios

Cantad al Señor un cántico nuevo,
porque ha hecho maravillas.
Su diestra le ha dado la victoria,
su santo brazo. R/.

El Señor da a conocer su salvación,
revela a las naciones su justicia:
se acordó de su misericordia y su fidelidad
en favor de la casa de Israel. R/.

Los confines de la tierra han contemplado
la victoria de nuestro Dios.
Aclama al Señor, tierra entera;
gritad, vitoread, tocad. R/.

Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Juan (14,7-14):

«Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto».
Felipe le dice:
«Señor, muéstranos al Padre y nos basta».
Jesús le replica:
«Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: “Muéstranos al Padre”? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, él mismo hace las obras. Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre en mí. Si no, creed a las obras.
En verdad, en verdad os digo: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aun mayores, porque yo me voy al Padre. Y lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré».

Palabra del Señor

Gloria a Ti Señor Jesús

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (13,26-33)

EN aquellos días, cuando llegó Pablo a Antioquía de Pisidia, decía en la sinagoga:
«Hermanos, hijos del linaje de Abrahán y todos vosotros los que teméis a Dios: a nosotros se nos ha enviado esta palabra de salvación. En efecto, los habitantes de Jerusalén y sus autoridades no reconocieron a Jesús ni entendieron las palabras de los profetas que se leen los sábados, pero las cumplieron al condenarlo. Y, aunque no encontraron nada que mereciera la muerte, le pidieron a Pilato que lo mandara ejecutar. Y, cuando cumplieron todo lo que estaba escrito de él, lo bajaron del madero y lo enterraron. Pero Dios lo resucitó de entre los muertos. Durante muchos días, se apareció a los que habían subido con él de Galilea a Jerusalén, y ellos son ahora sus testigos ante el pueblo. También nosotros os anunciamos la Buena Noticia de que la promesa que Dios hizo a nuestros padres, nos la ha cumplido a nosotros, sus hijos, resucitando a Jesús. Así está escrito en el salmo segundo:
“Tú eres mi Hijo: yo te he engendrado hoy”».

Palabra De Dios

Salmo
Sal 2,6-7.8-9.10-11

R/. Tu eres mi Hijo: yo te he engendrado hoy

«Yo mismo he establecido a mi Rey
en Sión, mi monte santo».
Voy a proclamar el decreto del Señor;
él me ha dicho: «Tú eres mi Hijo:
yo te he engendrado hoy. R/.

Pídemelo:
te daré en herencia las naciones,
en posesión, los confines de la tierra:
los gobernarás con cetro de hierro,
los quebrarás como jarro de loza». R/.

Y ahora, reyes, sed sensatos;
escarmentad, los que regís la tierra:
servid al Señor con temor,
rendidle homenaje temblando. R/.

Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Juan (14,1-6):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«No se turbe vuestro corazón, creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no, os lo habría dicho, porque me voy a prepararos un lugar. Cuando vaya y os prepare un lugar, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino».
Tomás le dice:
«Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?».
Jesús le responde:
«Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí».

Palabra del Señor

Gloria a Ti Señor Jesús!

Coraza de San Patricio

Coraza de San Patricio, me envuelvo hoy día

y ato a mí una fuerza poderosa.

La invocación de la trinidad,

la fe en las tres personas,

la confesión de la unidad

del Creador de Universo.

Me envuelvo hoy día y ato a mí

la fuerza de Cristo, con su bautismo,

la fuerza de su crucifixión y entierro,

la fuerza de su resurrección y ascensión,

la fuerza de su vuelta

para el juicio de la eternidad.

Me envuelvo y ato a mí

la fuerza de los méritos de todos aquellos

que ya están unidos a Dios

para siempre en la eternidad.

Especialmente la fuerza

de los méritos de María Santísima,

San José, San Juan Bautista

y mis Santos Patronos.

Me envuelvo y ato a mí

la fuerza del Espíritu Santo

que fortaleció a los apóstoles en Pentecostés,

la fuerza del amor de los Querubines,

la obediencia de los Ángeles,

el servicio de los Arcángeles,

la esperanza de la resurrección para el premio,

las oraciones de los patriarcas,

las predicciones de los profetas,

las predicaciones de los apóstoles,

la fe de los mártires,

las buenas obras de los confesores.

Me envuelvo hoy en día y ato a mí

el poder del cielo,

la luz del sol,

el brillo de la luna,

el resplandor del fuego,

la velocidad del rayo,

la rapidez del viento,

la profundidad del mar,

la firmeza de la tierra,

la solidez de la roca.

Me envuelvo hoy en día y ato a mí

la fuerza de Dios para orientarme,

el poder de Dios para sostenerme,

la sabiduría de Dios para guiarme,

el ojo de Dios para prevenirme,

el oído de Dios para escucharme,

la palabra de Dios para apoyarme,

la mano de Dios para defenderme,

el camino de Dios para recibir mis pasos,

el escudo de Dios para protegerme,

los ejércitos de Dios para darme seguridad.

Contra las trampas de los demonios,

contra las tentaciones de los vicios,

contra las malas inclinaciones de la naturaleza.

Contra todos los que desean el mal

de palabra, obra y pensamiento,

de lejos y de cerca,

estando yo solo o en la multitud.

Convoco hoy día todas las fuerzas poderosas

que están entre mí y esos males

para oponerlas contra los encantamientos

de los falsos profetas,

contra las leyes negras del paganismo,

contra las leyes falsas de los herejes,

contra la astucia de la idolatría,

contra los conjuros de las brujas, brujos y magos,

contra todos los que me envidian

y planifican como destruirme,

contra la curiosidad que daña el cuerpo

y el alma del hombre.

Invoco a Cristo para que me defienda hoy

contra el veneno, el incendio, el ahogo, las heridas,

para que pueda alcanzar abundancia de premio.

Cristo conmigo,

Cristo delante de mí,

Cristo detrás de mí,

Cristo en mí,

Cristo sobre mí,

Cristo a mi derecha,

Cristo a mi Izquierda,

Cristo debajo de mí,

Cristo en la achura,

Cristo en la Longitud,

Cristo en la altura.

Invoco a Cristo para que este en el Corazón

de todo hombre que piense en mí,

Cristo en la boca de todos los que hablan de mí,

Cristo en todo ojo que me ve,

Cristo en todo oído que me escucha.

Me envuelvo hoy día y ato a mí una fuerza poderosa,

la invocación de la Trinidad,

la fe en las Tres Divinas Personas,

la confesión de la unidad del Creador del Universo.

Del señor es la salvación, el Señor es la fuerza de la salvación.

Cristo es la Salvación que nos libra de nuestros enemigos

y de la mano de todos los que nos odian

para servirle con santidad y justicia

en su presencia todos nuestros días, Amen.

Misterios de Luz(Jueves)

Misterios de Luz se rezan con devoción
los días Jueves.

 

La Señal de la Santa Cruz.

Se inicia con la señal de la Santa Cruz.

Por la señal de la Santa Cruz,

de nuestros enemigos

líbranos Señor, Dios Nuestro.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

Acto de Contrición.

Jesús mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy y me pesa de todo corazón porque con ellos he ofendido a un Diós tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar  y confío en vuestra infinita misericordia, me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna.  Amén.

 

Credo

Creo en Dios Padre Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo; Nació de Santa Virgen María;  padeció bajo el poder de Poncio Piolatos; Fue Crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; Al tercer día resucitó entre los muertos y ascendió a los cielos; Esta sentado  a la diestra de Dios Padre Todopoderoso desde ahí a de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.  Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los Santos, el perdón de los pecados, la resurección de los muertos y la vida eterna. Amén.

Gloria

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era el principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amen.

 

Los Misterios

Primer Misterio:  El bautismo de Jesús en el Río Jordán.

Padre Nuestro…

Dios te Salve María….   (10 veces)

 

Segundo Misterio: La autorevelación de Jesús en la Boda de Caná

Padre Nuestro…

Dios te Salve María….   (10 veces)

 

Tercer Misterio:  La proclamación del Reino del Señor.

Padre Nuestro…

Dios te Salve María….   (10 veces)

 

Cuarto Misterio: La Transfiguración de Jesús.

Padre Nuestro…

Dios te Salve María….   (10 veces)

 

Quinto Misterio:  La Institución de la Santa Eucaristía.

Padre Nuestro…

Dios te Salve María….   (10 veces)

 

El Padre Nuestro y Tres Avemarías de la siguiente forma:

Padre Nuestro que estas en los cielos….etc.

Dios te Salve, María, Hija de Dios Padre; Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

R/Santa María, Madre de Dios,  ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te Salve, María, Madre de Dios Hijo la mas sabia; Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

R/Santa María, Madre de Dios,  ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te Salve María, esposa de Dios templo del Espíritu Santo la mas amable; Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

R/Santa María, Madre de Dios,  ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

 

La Salve

Dios te salve,  Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti clamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María!.  Ruega por nosotros Santa Madre de Dios. Todos Responden: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.  Amén.

Letanias Laurentinas:

Señor, ten piedad
Cristo, ten piedad
Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.

Dios, Padre celestial,
ten piedad de nosotros.

Dios, Hijo, Redentor del mundo,
Dios, Espíritu Santo,
Santísima Trinidad, un solo Dios,

Santa María,
ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios,
Santa Virgen de las Vírgenes,
Madre de Cristo,
Madre de la Iglesia,
Madre de la divina gracia,
Madre purísima,
Madre castísima,
Madre siempre virgen,
Madre inmaculada,
Madre amable,
Madre admirable,
Madre del buen consejo,
Madre del Creador,
Madre del Salvador,
Madre de misericordia,
Virgen prudentísima,
Virgen digna de veneración,
Virgen digna de alabanza,
Virgen poderosa,
Virgen clemente,
Virgen fiel,
Espejo de justicia,
Trono de la sabiduría,
Causa de nuestra alegría,
Vaso espiritual,
Vaso digno de honor,
Vaso de insigne devoción,
Rosa mística,
Torre de David,
Torre de marfil,
Casa de oro,
Arca de la Alianza,
Puerta del cielo,
Estrella de la mañana,
Salud de los enfermos,
Refugio de los pecadores,
Consoladora de los afligidos,
Auxilio de los cristianos,
Reina de los Ángeles,
Reina de los Patriarcas,
Reina de los Profetas,
Reina de los Apóstoles,
Reina de los Mártires,
Reina de los Confesores,
Reina de las Vírgenes,
Reina de todos los Santos,
Reina concebida sin pecado original,
Reina asunta a los Cielos,
Reina del Santísimo Rosario,
Reina de la familia,
Reina de la paz.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
perdónanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
escúchanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
ten misericordia de nosotros.

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.

 

Oración Suplicante:

Te Suplicamos, ¡Oh Dios Omnipotente!, que asistáis con tu divino favor  a los que hemos rezado el rosario del la Virgen María, para que así contemplado estos sagrados misterios  en la vida, merezcamos recibir el fruto de ellos en el cielo.  Amen.

 

Bendición Final:

Dulce Madre  no te alejes, tu vista de mi no apartes, ven conmigo a todas partes y nunca solo me dejes ya que me proteges tanto como verdadera madre. Haz que me bendiga el Padre, El Hijo y El Espíritu Santo. Amen.

 

Intenciónes de Ofrecimento:

( aquí se hacen las oraciones de agradecimiento, alabanza y peticiónes que se tengan al Señor por nuestra familia, amigos y vecinos, por la intenciónes del santo padre y por la santa iglesia, etc).

Todo esto te lo pedimos en Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amen.

 

 

Misterios de Gloria(Miercoles y Domingos)

Misterios de Gloria se rezan con devoción
los Miércoles y Domingos.

 

La Señal de la Santa Cruz.

Se inicia con la señal de la Santa Cruz.

Por la señal de la Santa Cruz,

de nuestros enemigos

líbranos Señor, Dios Nuestro.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

Acto de Contrición.

Jesús mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy y me pesa de todo corazón porque con ellos he ofendido a un Diós tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar  y confío en vuestra infinita misericordia, me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna.  Amén.

 

Credo

Creo en Dios Padre Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo; Nació de Santa Virgen María;  padeció bajo el poder de Poncio Piolatos; Fue Crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; Al tercer día resucitó entre los muertos y ascendió a los cielos; Esta sentado  a la diestra de Dios Padre Todopoderoso desde ahí a de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.  Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los Santos, el perdón de los pecados, la resurección de los muertos y la vida eterna. Amén.

Gloria

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era el principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amen.

 

Los Misterios

Primer Misterio: La Resurrección de Jesús.

Padre Nuestro…

Dios te Salve María….   (10 veces)

 

Segundo Misterio: La Ascensión de Jesús a los cielos.

Padre Nuestro…

Dios te Salve María….   (10 veces)

 

Tercer Misterio: La venida del Espíritu Santo sobre Los Apóstoles.

Padre Nuestro…

Dios te Salve María….   (10 veces)

 

Cuarto Misterio:  La asunción de la Bienaventurada Virgen María.

Padre Nuestro…

Dios te Salve María….   (10 veces)

 

Quinto Misterio: La Coronación de la Virgen María.

Padre Nuestro…

Dios te Salve María….   (10 veces)

 

El Padre Nuestro y Tres Avemarías de la siguiente forma:

Padre Nuestro que estas en los cielos….etc.

Dios te Salve, María, Hija de Dios Padre; Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

R/Santa María, Madre de Dios,  ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te Salve, María, Madre de Dios Hijo la mas sabia; Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

R/Santa María, Madre de Dios,  ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te Salve María, esposa de Dios templo del Espíritu Santo la mas amable; Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

R/Santa María, Madre de Dios,  ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

 

La Salve

Dios te salve,  Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti clamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María!.  Ruega por nosotros Santa Madre de Dios. Todos Responden: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.  Amén.

Letanias Laurentinas:

Señor, ten piedad
Cristo, ten piedad
Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.

Dios, Padre celestial,
ten piedad de nosotros.

Dios, Hijo, Redentor del mundo,
Dios, Espíritu Santo,
Santísima Trinidad, un solo Dios,

Santa María,
ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios,
Santa Virgen de las Vírgenes,
Madre de Cristo,
Madre de la Iglesia,
Madre de la divina gracia,
Madre purísima,
Madre castísima,
Madre siempre virgen,
Madre inmaculada,
Madre amable,
Madre admirable,
Madre del buen consejo,
Madre del Creador,
Madre del Salvador,
Madre de misericordia,
Virgen prudentísima,
Virgen digna de veneración,
Virgen digna de alabanza,
Virgen poderosa,
Virgen clemente,
Virgen fiel,
Espejo de justicia,
Trono de la sabiduría,
Causa de nuestra alegría,
Vaso espiritual,
Vaso digno de honor,
Vaso de insigne devoción,
Rosa mística,
Torre de David,
Torre de marfil,
Casa de oro,
Arca de la Alianza,
Puerta del cielo,
Estrella de la mañana,
Salud de los enfermos,
Refugio de los pecadores,
Consoladora de los afligidos,
Auxilio de los cristianos,
Reina de los Ángeles,
Reina de los Patriarcas,
Reina de los Profetas,
Reina de los Apóstoles,
Reina de los Mártires,
Reina de los Confesores,
Reina de las Vírgenes,
Reina de todos los Santos,
Reina concebida sin pecado original,
Reina asunta a los Cielos,
Reina del Santísimo Rosario,
Reina de la familia,
Reina de la paz.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
perdónanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
escúchanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
ten misericordia de nosotros.

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.

 

Oración Suplicante:

Te Suplicamos, ¡Oh Dios Omnipotente!, que asistáis con tu divino favor  a los que hemos rezado el rosario del la Virgen María, para que así contemplado estos sagrados misterios  en la vida, merezcamos recibir el fruto de ellos en el cielo.  Amen.

 

Bendición Final:

Dulce Madre  no te alejes, tu vista de mi no apartes, ven conmigo a todas partes y nunca solo me dejes ya que me proteges tanto como verdadera madre. Haz que me bendiga el Padre, El Hijo y El Espíritu Santo. Amen.

 

Intenciónes de Ofrecimento:

( aquí se hacen las oraciones de agradecimiento, alabanza y peticiónes que se tengan al Señor por nuestra familia, amigos y vecinos, por la intenciónes del santo padre y por la santa iglesia, etc).

Todo esto te lo pedimos en Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amen.

Misterios de Dolor: Martes y Viernes

Misterios de Dolor se rezan con devoción
los días Martes y Viernes.

 

La Señal de la Santa Cruz.

Se inicia con la señal de la Santa Cruz.

Por la señal de la Santa Cruz,

de nuestros enemigos

líbranos Señor, Dios Nuestro.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

Acto de Contrición.

Jesús mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy y me pesa de todo corazón porque con ellos he ofendido a un Diós tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar  y confío en vuestra infinita misericordia, me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna.  Amén.

 

Credo

Creo en Dios Padre Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo; Nació de Santa Virgen María;  padeció bajo el poder de Poncio Piolatos; Fue Crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos; Al tercer día resucitó entre los muertos y ascendió a los cielos; Esta sentado  a la diestra de Dios Padre Todopoderoso desde ahí a de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.  Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los Santos, el perdón de los pecados, la resurección de los muertos y la vida eterna. Amén.

 

EL Gloria

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era el principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amen.

Los Misterios

Primer Misterio:  La oración de Jesús en el Huerto de los Olivos

Lucas 22,44-45:  Y le vino, un sudor como de gotas de sangre que chorreaba hasta el. Y levantántdose  de la oración y viniendo a sus discípulos, les halló dormidos por causa de la tristeza.

Padre Nuestro…

Dios te Salve María….   (10 veces)

 

Segundo Misterio:  La flagelación de Jesus atado a la columna.

Marcos 15,15:  Pilato quiso dar satisfacción al pueblo: dejo, pues, en libertad a Barrabás y sentenció a muerte a Jesús. Lo hizo azotar y después lo entrego para que fuera crucificado.

Padre Nuestro…

Dios te Salve María….   (10 veces).

 

Tercer Misterio:  La Coronación de Espinas.

Mateo 27,28-29:  Y le cubrieron con un manto de grana. Y entretejiendo una corona de espinas, se la pusieron sobre la cabeza, y una caña por cetro en su mano derecha.

Padre Nuestro…

Dios te Salve María….   (10 veces)

 

Cuarto Misterio:  Jesús con la cruz a cuestas.

Juan 19,17:  Y llenado EL mismo a cuestas su cruz, fue caminando hacia el sitio llamado el Calvario, u osario y en hebreo Gólgota.

Padre Nuestro…

Dios te Salve María….   (10 veces)

 

Quinto Misterio:  La crucifixión y muerte de Nuestro Señor Jesucristo.

Lucas 23,46: Entonces  Jesús clamando con una voz muy grande dijo: Padre mio en tus manos encomiendo mi espíritu. Y diciendo esto expiro.

Padre Nuestro…

Dios te Salve María….   (10 veces)

 

El Padre Nuestro y Tres Avemarías de la siguiente forma:

Padre Nuestro que estas en los cielos….etc.

Dios te Salve, María, Hija de Dios Padre; Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

R/Santa María, Madre de Dios,  ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te Salve, María, Madre de Dios Hijo la mas sabia; Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

R/Santa María, Madre de Dios,  ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te Salve María, esposa de Dios templo del Espíritu Santo la mas amable; Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

R/Santa María, Madre de Dios,  ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

 

La Salve

Dios te salve,  Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti clamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María!.  Ruega por nosotros Santa Madre de Dios. Todos Responden: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.  Amén.

Letanias Laurentinas:

Señor, ten piedad
Cristo, ten piedad
Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.

Dios, Padre celestial,
ten piedad de nosotros.

Dios, Hijo, Redentor del mundo,
Dios, Espíritu Santo,
Santísima Trinidad, un solo Dios,

Santa María,
ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios,
Santa Virgen de las Vírgenes,
Madre de Cristo,
Madre de la Iglesia,
Madre de la divina gracia,
Madre purísima,
Madre castísima,
Madre siempre virgen,
Madre inmaculada,
Madre amable,
Madre admirable,
Madre del buen consejo,
Madre del Creador,
Madre del Salvador,
Madre de misericordia,
Virgen prudentísima,
Virgen digna de veneración,
Virgen digna de alabanza,
Virgen poderosa,
Virgen clemente,
Virgen fiel,
Espejo de justicia,
Trono de la sabiduría,
Causa de nuestra alegría,
Vaso espiritual,
Vaso digno de honor,
Vaso de insigne devoción,
Rosa mística,
Torre de David,
Torre de marfil,
Casa de oro,
Arca de la Alianza,
Puerta del cielo,
Estrella de la mañana,
Salud de los enfermos,
Refugio de los pecadores,
Consoladora de los afligidos,
Auxilio de los cristianos,
Reina de los Ángeles,
Reina de los Patriarcas,
Reina de los Profetas,
Reina de los Apóstoles,
Reina de los Mártires,
Reina de los Confesores,
Reina de las Vírgenes,
Reina de todos los Santos,
Reina concebida sin pecado original,
Reina asunta a los Cielos,
Reina del Santísimo Rosario,
Reina de la familia,
Reina de la paz.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
perdónanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
escúchanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
ten misericordia de nosotros.

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.

 

Oración Suplicante:

Te Suplicamos, ¡Oh Dios Omnipotente!, que asistáis con tu divino favor  a los que hemos rezado el rosario del la Virgen María, para que así contemplado estos sagrados misterios  en la vida, merezcamos recibir el fruto de ellos en el cielo.  Amen.

 

Bendición Final:

Dulce Madre  no te alejes, tu vista de mi no apartes, ven conmigo a todas partes y nunca solo me dejes ya que me proteges tanto como verdadera madre. Haz que me bendiga el Padre, El Hijo y El Espíritu Santo. Amen.

 

Intenciónes de Ofrecimento:

( aquí se hacen las oraciones de agradecimiento, alabanza y peticiones que se tengan al Señor por nuestra familia, amigos y vecinos, por la intenciones del santo padre y por la santa iglesia, etc).

Todo esto te lo pedimos en Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amen.

 

 

Del salmo 1, 1-2. 3. 4. y 6

R/. Dichoso el hombre que confía en el Señor.

Dichoso aquel que no se guía por mundanos criterios, que no anda en malos pasos ni se burla del bueno, que ama la ley de Dios y se goza en cumplir sus mandamientos. R/.

Es como un árbol plantado junto al río, que da fruto a su tiempo y nunca se marchita. En todo tendrá éxito. R/.

En cambio los malvados serán como la paja barrida por el viento. Porque el Señor protege el camino del justo y al malo sus caminos acaban por perderlo. R/.

Sirácide (Eclesiástico): 6, 5-17

El amigo fiel no tiene precio.

Las palabras amistosas multiplican el número de amigos, los labios amables aumentan los saludos. Es bueno que te saluden muchos; pero que uno solo entre mil sea tu amigo íntimo. Cuando hagas una nueva amistad, vete con tiento; no te le confíes tan fácilmente, pues hay amigos que lo son por conveniencia y no son fieles en el día de la desgracia. Hay amigos que se vuelven enemigos y descubren con afrenta los motivos del pleito.

Hay amigos que te acompañan a comer, pero nunca se aparecen en la hora de las penas: cuando te va bien, están contigo, cuando te va mal, huyen de ti; si te ocurre una desgracia, cambian de actitud y se esconden de tu vista. Aléjate de tus enemigos y sé precavido con tus amigos.

El amigo fiel es un refugio que da seguridad; el que lo encuentra, ha encontrado un tesoro. El amigo fiel no tiene precio: ningún dinero ajusta para comprarlo. El amigo fiel es un tónico de vida. Los que aman al Señor lo encontrarán; el que teme al Señor sabe ser fiel amigo y hace a sus amigos como él.

Del salmo 118, 12. 16. 18. 27. 34. 35

Del salmo 118, 12. 16. 18. 27. 34. 35

R/. Señor, guíame por la senda de tu ley.

Señor, bendito seas; enséñame tus leyes. En tus preceptos tengo mis delicias, jamás me olvidaré de tus palabras. R/.

Ábreme los ojos para ver las maravillas de tu voluntad. Dame nueva luz para conocer tu ley y para meditar las maravillas de tu amor. R/.

Enséñame a cumplir tu voluntad y a guardarla de todo corazón. Guíame por la senda de tu ley, que es lo que quiero. R/

San Marcos: 10, 1-12

Lo que Dios unió, que no lo separe el hombre.

En aquel tiempo, se fue Jesús al territorio de Judea y Transjordania, y de nuevo se le fue acercando la gente; él los estuvo enseñando, como era su costumbre. Se acercaron también unos fariseos y le preguntaron, para ponerlo a prueba: «¿Le es lícito a un hombre divorciarse de su esposa?»

Él les respondió: «¿Qué les prescribió Moisés?» Ellos contestaron: «Moisés nos permitió el divorcio mediante la entrega de un acta de divorcio a la esposa». Jesús les dijo: «Moisés prescribió esto, debido a la dureza del corazón de ustedes. Pero desde el principio, al crearlos, Dios los hizo hombre y mujer. Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su esposa y serán los dos una sola carne. De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Por eso, lo que Dios unió, que no lo separe el hombre».

Ya en casa, los discípulos le volvieron a preguntar sobre el asunto. Jesús les dijo: «Si uno se divorcia de su esposa y se casa con otra, comete adulterio contra la pri-mera. Y si ella se divorcia de su marido y se casa con otro, comete adulterio».

Sirácide (Eclesiástico): 17, 20-28

Vuélvete al Señor y deja ya de pecar.

A los que se arrepienten, el Señor los ayuda a volver, y él reanima a los que pierden la esperanza. Vuélvete al Señor y deja ya de pecar, póstrate en su presencia y quita los obstáculos. Aléjate de la injusticia y vuélvete al Altísimo, aborrece con toda el alma lo que él aborrece.

¿Quién alabará al Altísimo en el sepulcro, como aquellos que le dan gloria mientras viven? El muerto ya no alaba al Señor, pues ya no existe; es el bueno y sano quien le da gloria. Cuán grande es la misericordia del Señor y su perdón para los que se vuelven a él.
Del salmo 31, 1-2. 5. 6. 7

R/. Perdona, Señor, nuestros pecados.

Dichoso aquel que ha sido absuelto de su culpa y su pecado. Dichoso aquel en el que Dios no encuentra ni delito ni engaño. R/.

Ante el Señor reconocí mi culpa, no oculté mi pecado. Te confesé, Señor, mi gran delito y tú me has perdonado. R/.

Por eso, en el momento de la angustia, que todo fiel te invoque, y no lo alcanzarán las grandes aguas, aunque éstas se desborden. R/

San Marcos: 10, 17-27

Ve y vende lo que tienes y sígueme.

En aquel tiempo, cuando salía Jesús al camino, se le acercó corriendo un hombre, se arrodilló ante él y le preguntó: «Maestro bueno, ¿qué debo hacer para alcanzar la vida eterna?» Jesús le contestó: «¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino sólo Dios. Ya sabes los mandamientos: No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no levantarás falso testimonio, no cometerás fraudes, honrarás a tu padre y a tu madre».

Entonces él le contestó: «Maestro, todo eso lo he cumplido desde muy joven». Jesús lo miró con amor y le dijo: «Sólo una cosa te falta: Ve y vende lo que tienes, da el dinero a los pobres y así tendrás un tesoro en los cielos. Después, ven y sígueme». Pero al oír estas palabras, el hombre se entristeció y se fue apesadumbrado, porque tenía muchos bienes.

Jesús, mirando a su alrededor, dijo entonces a sus discípulos: «¡Qué difícil les va a ser a los ricos entrar en el Reino de Dios!» Los discípulos quedaron sorprendidos ante estas palabras; pero Jesús insistió: «Hijitos, ¡qué difícil es para los que confían en las riquezas, entrar en el Reino de Dios! Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el Reino de Dios».

Ellos se asombraron todavía más y comentaban entre sí: «Entonces, ¿quién puede salvarse?» Jesús, mirándolos fijamente, les dijo: «Es imposible para los hombres, mas no para Dios. Para Dios todo es posible».

Isaías: 1, 10. 16-20

Aprendan a hacer el bien; busquen la justicia.

Oigan la palabra del Señor, príncipes de Sodoma; escucha la enseñanza de nuestro Dios, pueblo de Gomorra: «Lávense y purifíquense; aparten de mi vista sus malas acciones. Dejen de hacer el mal, aprendan a hacer el bien, busquen la justicia, auxilien al oprimido, defiendan los derechos del huérfano y la causa de la viuda.

Vengan, pues, y discutamos, dice el Señor. Aunque sus pecados sean rojos como la sangre, quedarán blancos como la nieve. Aunque sean encendidos como la púrpura, vendrán a ser como blanca lana. Si son ustedes dóciles y obedecen, comerán los frutos de la tierra. Pero si se obstinan en la rebeldía, la espada los devorará».

Del salmo 49

R/. Muéstranos, Señor, el camino de la salvación.

No voy a reclamarte sacrificios, dice el Señor, pues siempre están ante mí tus holocaustos. Pero ya no aceptaré becerros de tu casa, ni cabritos de tus rebaños. R/.

¿Por qué citas mis preceptos y hablas a toda hora de mi pacto, tú que detestas la obediencia y echas en saco roto mis mandatos? R/.

Tú haces esto, ¿y yo tengo que callarme? ¿Crees acaso que yo soy como tú? No, yo te reprenderé y te echaré en cara tus pecados. Quien las gracias me da, ése me honra y yo salvaré al que cumple mi voluntad. R/.

San Mateo: 23, 1-12

Los fariseos dicen una cosa y hacen otra.

En aquel tiempo, Jesús dijo a las multitudes y a sus discípulos: «En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y fariseos. Hagan, pues, todo lo que les digan, pero no imiten sus obras, porque dicen una cosa y hacen otra. Hacen fardos muy pesados y difíciles de llevar y los echan sobre las espaldas de los hombres, pero ellos ni con el dedo los quieren mover. Todo lo hacen para que los vea la gente. Ensanchan las filacterias y las franjas del manto; les agrada ocupar los primeros lugares en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; les gusta que los saluden en las plazas y que la gente los llame ‘maestros’.

Ustedes, en cambio, no dejen que los llamen ‘maestros’, porque no tienen más que un Maestro y todos ustedes son hermanos. A ningún hombre sobre la tierra lo llamen ‘padre’, porque el Padre de ustedes es sólo el Padre celestial. No se dejen llamar ‘guías’, porque el guía de ustedes es solamente Cristo. Que el mayor de entre ustedes sea su servidor, porque el que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido».

San Mateo: 21, 33-43.45-46

Éste es el heredero, vamos a matarlo.

En aquel tiempo, Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo esta parábola: «Había una vez un propietario que plantó un viñedo, lo rodeó con una cerca, cavó un lagar en él, construyó una torre para el vigilante y luego lo alquiló a unos viñadores y se fue de viaje.

Llegado el tiempo de la vendimia, envió a sus criados para pedir su parte de los frutos a los viñadores; pero éstos se apoderaron de los criados, golpearon a uno, mataron a otro, y a otro más lo apedrearon. Envió de nuevo a otros criados, en mayor número que los primeros, y los trataron del mismo modo.

Por último, les mandó a su propio hijo, pensando: ‘A mi hijo lo respetarán’. Pero cuando los viñadores lo vieron, se dijeron unos a otros: ‘Éste es el heredero. Vamos a matarlo y nos quedaremos con su herencia’. Le echaron mano, lo sacaron del viñedo y lo mataron. Ahora díganme: Cuando vuelva el dueño del viñedo, ¿qué hará con esos viñadores?». Ellos le respondieron: «Dará muerte terrible a esos desalmados y arrendará el viñedo a otros viñadores, que le entreguen los frutos a su tiempo».

Entonces Jesús les dijo: «¿No han leído nunca en la Escritura: La piedra que desecharon los constructores, es ahora la piedra angular. Esto es obra del Señor y es un prodigio admirable?

Por esta razón les digo que les será quitado a ustedes el Reino de Dios y se le dará a un pueblo que produzca sus frutos». Al oír estas palabras, los sumos sacerdotes y los fariseos comprendieron que Jesús las decía por ellos y quisieron aprehenderlo, pero tuvieron miedo a la multitud, pues era tenido por un profeta.